En Budas os convertiréis todos regocijaos y dejad la duda.

En Budas os convertiréis todos regocijaos y dejad la duda.

Soy el Padre de todos vosotros.

 

Este poema, más largo que todo el Nuevo Testamento, explica la única vía verdadera a la salvación y, de igual forma, afirma que hay un único Señor eterno. En muchos sentidos Maitreya se solapa con la deidad iraní Mithra.

El budismo mahayana creía que el Buda, sentado solo sobre el pico de una montaña, dio realidad a todo lo que existe. Cuando el mal aumenta en el mundo, desciende de la cima que ocupa con una forma nueva, para traer la luz y la misericordia y enseñar el camino de la salvación. En otras palabras, además del Buda original hay una serie de Budas, cada uno de los cuales desempeña un importante papel en la evolución del universo y el crecimiento moral de la humanidad.

Más importante todavía es el hecho de que los Budas futuros, el Maitreya, vendrán a la tierra para salvar al mundo del mal Otro concepto fundamental del budismo Mahayana es el de Bodhisattva.

Tras haber alcanzado el estatus de Buda gracias a su vida justa, el Bodhisattva pospuso el nirvana para permanecer en la tierra y enseñar y ser de utilidad a los hombres. Dentro de esta tradición se dice que los Bodhisattvas promueven diez virtudes, entre ellas el dominio de mismo, que es la virtud cardinal individual, y la compasión en el sentido de amor al prójimo, que es la virtud social suprema.
Esto implicó un cambio adicional en el budismo Mayahana, ya que el maestro era aquí más un sacerdote que un monje. <Hay una única ruta hacia la salvación, pero tiene tres puertas: una para los Arhats consumados los que han conquistado el nirvana>, otra para aquellos aventajados en la meditación y otra para los altruistas y benefactores de la sociedad.

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